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lunes, 14 de junio de 2010

Sudáfrica 2010, primeras impresiones

Tras haberse jugado los primeros 4 grupos del mundial, y aunque ya lo suponíamos incluso antes del sorteo de grupos del mundial, tras esta primerísima fase del mundial, llena de pequeñas decepciones, ya tres selecciones han presentado candidatura oficial para ser quienes levanten la Copa del Mundo dentro de un mes: Argentina, Inglaterra y Alemania.

Messi y Maradona despertaron con Argentina

La albiceleste llegaba al Mundial de Sudáfrica llena de dudas y polémicas. Por una parte, las convocatorias, los eternos cambios de sistema y los mediocres resultados en la fase previa al Mundial habían puesto al entrenador, Diego Maradona, en el centro de las críticas a una selección de tradición y que nunca ha terminado de gustar dentro del panorama futbolístico, y, por otra, mientras Lionel Messi, el mejor jugador del mundo, Cristiano Ronaldo mediante, descollaba en su club de origen, el FC Barcelona, todas sus participaciones con su selección habían terminado, por lo menos, con un balance poco satisfactorio.

El porqué de todas esas anomalías en un seleccionado con nombres muy importantes en todas las zonas del campo es, desde la objetividad, quizá fácil de explicar, pero difícil de entender sin vivir el día a día de lo que ha sido la Argentina sin el Maradona jugador. Para empezar, la selección venía de un proceso ampliamente criticado por falta de identidad, de resultados, de “amor por la camiseta” y de oportunidades para la gente del fútbol local en las convocatorias, monopolizadas por la legión europea. Maradona, ídolo máximo argentino, no sólo a nivel deportivo, sino también desde una perspectiva global, fue elegido encargado para devolverle todo eso a Argentina, pero así como el defecto de los mismos fue blanco de críticas, los excesos de Maradona no generaron simpatía con toda Argentina. Diego trató de devolverle a Argentina sus valores futbolísticos tradicionales y mejorar los resultados de otras épocas, sin mucho éxito, aunque si se puede decir que volvió el sacrificio, y la simpatía de la gente con quiénes conformaban su selección, no desde la calidad, sino desde las ganas de vestir la elástica. Más de 100 convocados en año y medio al mando, oportunidades para todos hasta el defecto, para que todos se sintieran involucrados con el proceso y no se pudiera señalar más a los jugadores de la selección de estar allí sólo por jugar en las mejores ligas extranjeras y no por calidad real. Ese ha sido el gran éxito de Maradona como entrenador, pero a costa de que el seleccionado no tuviera rodaje y que la inmediatez no haya permitido a Maradona crear el hábitat perfecto para los llamados a liderar la selección hacía el triunfo en Sudáfrica con Messi a la cabeza.

Hasta el inicio del Mundial, Messi nunca se le había regalado a Messi un hábitat en el cual potenciar su fútbol, y en consecuencia potenciar el colectivo. Antes Argentina era una suma de individualidades que luchaban entre sí por los mismos espacios, recortándolos y disminuyéndose. Sin embargo, en el partido ante Nigeria vimos una Argentina como nunca la habíamos visto, y a un Messi como nunca lo habíamos visto en Argentina. La albiceleste jugó muy bien, aunque con problemas grande, identificables y solucionables, con Messi jugando de 10 y Tévez, Verón e Higuaín escoltándole con calidad. Tévez e Higuain trabajaron excelentemente la banda derecha y la delantera, permutando y dejando sin foco a la frágil defensa nigeriana. El nivel de asociación entre los “cracks” fue altísimo, y la transición ofensiva argentina demostró ser demoledora, a pesar de Enyeama. Argentina pudo haber goleado, haciendo justo el resultado, pero el portero nigeriano lo impidió y eso permitió que pudiéramos ver las dos caras de Argentina. La de zona de aceleración y gestación, y la defensiva y la salida pobre desde atrás; La de la banda derecha que absorbe posesión y fútbol, y la izquierda carente de implicación en el juego. Diego tiene tiempo para corregir a una Argentina que borró las dudas de muchos aficionados.

Inglaterra, Capello y Heskey no gustan, pero convencen

Inglaterra y Capello no dejaban lugar a la duda. Iban a clasificar, iban a ganar e iban a ser más favoritas que nunca gracias a la presencia del mejor entrenador de los últimos quince años (Con Cruyff no se puede competir) en el banquillo inglés. En su debut, los de Capello no causaron sensación en el aficionado de a pie, pero son el equipo más serio que se ha presentado, a falta de ver que ofrecen España y Brasil. Lejos de ser lo que a muchos nos hubiese gustado ver (Barry – Lampard en la base de la jugada, Lennon y Young en las bandas, Gerrard en la frontal y Rooney de punta único), la Inglaterra de Capello es un muy buen equipo, competitivo y que juega muy bien al fútbol, con una transición defensiva que difícilmente sea superada en el Mundial por alguno que no sean españoles o brasileños.

La selección inglesa se presenta en Sudáfrica con un 4-4-2, muy típico de los equipos de Capello, hecho para ganar, pero que en el primer partido ha dejado entrever puntos débiles muy claros dentro de un abanico de puntos no fuertes, sino fortísimos. Para empezar, Green demostró estar muy lejos de la élite, y eso significa un hándicap muy sensible para Inglaterra, comparado con los Buffon, Casillas y Julio César, e incluso los Romero, Lloris, Neuer o Sketelenburg. Con Green y el balón, que ya ha dado de que hablar, la frontal inglesa y los rebotes serán de extremo cuidado para Capello, pero es ahí, en esa zona, precisamente donde se encuentra el segundo aspecto a mejorar por el entrenador italiano. Lampard y Gerrard, sobre todo, son jugadores monumentales, geniales, mas ninguno de los dos es mediocentro, y juntos en esa posición restan más de lo que suman. No se trata de que no tengan capacidad técnica para la gestación, sino que sus movimientos sin balón no son los correctos la mayoría de las veces, tienden a estar yuxtapuestos, y no se siguen el uno al otro a nivel mental, no coordinan, y, en consecuencia, la zona de mediocentros no está siempre bien ocupada, y ninguno de los dos juega en la zona en que más hacen daño. En la segunda parte del partido ante USA, Capello adelantó un poco a Lampard, pero es una solución “parche”, más que una solución real al gran problema en el funcionamiento inglés. Gareth Barry se muestra como la carta más convincente para jugar de mediocentro, lo que significaría que Gerrard o Lampard se moverían a una de las bandas, e Inglaterra jugaría con un solo extremo. Es lo lógico y seguramente lo que hará Capello.

Por otro lado está Emile Heskey. Para la función que juega el delantero del Aston Villa, yo hubiese preferido a Bobby Zamora, pero la decisión de Capello ha salido bien, y el ‘moreno’ jugó un gran partido en el debut, manejando bien la segunda jugada y ocupando el área con inteligencia. Inglaterra, solucionado el problema del mediocentro, es el candidato más firme hasta hoy, y en torneo corto su grado de competitividad los hace más fuertes aún.

Alemania y Ozil enamoran, ganan y golean

Quien suscribe esta entrada tiene como primer equipo en este Mundial, dado que su selección no clasificó, al conjunto teutón. Ya son cinco los años en que la Bundesliga hace parte activa de mis fines de semana, en detrimento de una liga española venida cada vez más a menos, y el haber tenido la oportunidad de disfrutar de todo el proceso Klinsmann – Low, ha hecho que mi cariño por la selección germana haya aumentado: Juegan muy bien al fútbol, y ¡Me divierten!

La generación con la que Alemania llega a este Mundial es esperanzadora y emocionante. Joachim Low apostó por el cambio generacional sin perder la competitividad. Viene a ganar y no sacrifica talento por competitividad en la mayoría de los casos. Para todos aquellos afines a la Bundesliga, la exhibición de los germanos no fue una sorpresa, sino una confirmación de que las cosas se están haciendo bien. La Bundesliga crece a velocidad crucero, y es firme candidata a ser la mejor liga del mundo si la Premier se descuida.

Es imposible negar que los futbolistas alemanes siempre han tenido calidad técnica y futbolística notable. No hay que ir a ejemplos como Beckenbauer o Matthaus, sino que basta con recordar Netzer o Littbarski para darse cuenta de lo erróneo que es el estereotipo sobre el fútbol y los futbolistas alemanes. Hoy, y sobre todo en un futuro, los Tasci, Khedira, Kroos, Muller, Marin y Ozil son futbolistas buenísimos, que juegan un fútbol tan lúdico como bueno, y que copan y coparán los equipos alemanes.

Alemania regaló una exhibición de fútbol ante una débil Australia, que tuvo como elemento más fuerte la presión en el medio del campo, dominando por completo a los oceánicos, y con Ozil y Muller dando su carta de presentación como futuros, y presentes en el caso de Thomas, jugadores de equipos de la más alta élite. Lo de Ozil, en particular, ha sido la mejor individualidad de estos pocos días de torneo y ha inscrito su nombre como candidato al balón de oro del Mundial. Remarcable también el partido jugado por Lukasz Podolski y Miroslav Klose. La pareja de polacos, siempre y cuando jueguen con la elástica alemana, rinden a un nivel superlativo, y siempre marcarán goles. Podolski, en particular, hizo un partido grande, siendo agresivo, profundo y vertical (Little Hristo lo llamó alguien que conozco).

Aún con todo lo bueno, lo buenísimo y lo excelente que dejó Alemania, hay cosas, como siempre, a mejorar. Era de intuir que la falta de mediocentro iba a proporcionar ciertos problemas en la gestación de la jugada, puesto que Schweinsteiger es un jugador bastante pobre en la interpretación y lectura del partido, además de no contar con panorama alguno. Khedira, un jugador muy “Guti”, tampoco es mediocentro, sino más bien un interior “10”, no siente la posición, y, a pesar de que tiene cualidades para hacerlo, nunca fue una vía de escape a la presión australiana. Nada que no se pueda solucionar con un par de charlas, y que se solucionaría más fácilmente con la alineación de Kroos, o bien con la convocatoria y titularidad de Simon Rolfes.

Alemania juega bien, falta ver su nivel competitivo ante un rival más fuerte, aunque ya se ha asegurado un puesto como candidato “oficial”.

Outsiders y Francia: Decepción tras decepción

Difícilmente llegarán, salvo sorpresa mayúscula, a ser campeones del mundo, pero tienen la obligación de amenizar el campeonato, llegando hasta las fases de eliminación directa, y normalmente, colándose alguno incluso a semifinales.

Hasta la fecha, de los equipos que han jugado, corresponden a ese perfil los seleccionados de México, Uruguay, Corea, Nigeria, USA, Serbia y Ghana, pero sólo uno de ellos, sin contar a Corea porque servidor no ha tenido la oportunidad de verlos en acción, ha colmado las expectativas: Ghana. Los africanos, aún con sus dos jugadores de más nombre lesionados, han dejado una grata impresión, gracias a su disciplina y orden táctico, la calidad de varios de sus jugadores y su muy buena transición defensiva que, ayudado también por la falta de ideas y profundidad de Serbia, controló y anuló totalmente a su rival, a priori superior por la calidad de sus futbolistas.

México, que viene con un equipo mixto entre juventud y veteranía, decepcionó en el partido inaugural. Aunque la idea mexicana es sublime, con esa salida del balón tan característica del Lavolpismo y del fútbol mexicano, y con esa apuesta a la generación del mundial juvenil del 2005, no fue ejecutada con eficiencia por los mexicanos. Inexplicablemente, Aguirre apostó por Franco en lugar del “Chicharito” Hernández en la punta de ataque, y debido a eso México perdió muchísimo en zona de aceleración. Por otro lado Márquez no logró ejecutar su permuta entre el mediocentro del 4-3-3 y el central del 3-4-3 por razones físicas, que no futbolísticas, y fue castigado por Sudáfrica. Hace un par de años hubiese sido una apuesta segura, pero hoy día es un hándicap. En pro de solucionarlo, y sin cambiar el sistema, Osorio podría cambiar de puesto con Márquez sin perder calidad.

Uruguay y USA dejaron una imagen esperanzadora por los sistemas empleados, aunque una actitud muy conservadora les obligó a rendir por debajo de sus posibilidades. Uruguay con su 5-3-2 no jugó un mal partido, pero pensaron demasiado en el rival y los laterales condicionaron negativamente la transición ofensiva uruguaya por su miedo a correr la banda, mientras que USA presentó un equipo capaz de competir, organizado y bien dirigido que no supo aprovechar la falta de mediocentro en Inglaterra, que Donovan pudo haber explotado, por tener más en mente defender la banda que atacar.

Párrafo aparte para Francia que con Domenech ha dejado bien claro que no son candidatas del Mundial, a pesar de que por jugadores y jerarquía deberían serlo, puesto que no han logrado hacer un equipo, sino que son una suma de individualidades muy al estilo Argentina – pre Mundial, pero sin Messi, ni Tévez ni Agüero, y sin Nasri y Benzema tampoco.

viernes, 28 de mayo de 2010

Sudáfrica 2010: Grupo A


Empezamos con un repaso a este apasionante Mundial de Sudáfrica que se inaugura el próximo 11 de Junio en Johannesburgo. Un grupo A donde puede pasar cualquiera de los cuatro participantes, y si, incluyo a Sudáfrica entre los posibles aspirantes a una de las dos plazas de octavos ya que no debemos olvidar que nunca un organizador de una Copa del Mundo ha caído en la primera ronda. Además, el arbitraje que se vió en el partido entre la anfitriona y la selección de Colombia en el día de ayer, aumenta las sospechas de todos y cada uno de los participantes. Francia, actual subcampeona, llega como principal favorita a la primera plaza de este grupo, no sin estar sumergida en un mar de dudas de la mano de Raymond Domenech, que, antes de que comience el Mundial, ya conoce a su sustituto en el banquillo de los Bleus. Si todo sigue el curso esperado, la segunda plaza pasaría a estar peleada entre dos selecciones del continente americano, México y Uruguay, quedando así la anfitriona Sudáfrica como colista este Grupo A. Pese a todo, esto no son más que vagos pronósticos que desapareceran una vez corra el balón por el césped el día 11 de Junío, donde las vuvuzelas y la presión ambiental y si queremos ser malpensados, los árbitros, pueden llevar en volandas al equipo de Parreira.

Sudáfrica

La anfitriona llega al Mundial con una mezcla de ánimo y pesimismo a partes iguales. Han caído en uno de los grupos más igualados del campeonato y son conocedores de la necesidad de su público para lograr el billete a octavos de final. Se quedaron fuera de la última edición Copa de África y una serie negativa de ocho derrotas en nueve encuentros apeó del banquillo a Joel Santana, expresa recomendación de Parreira, anterior seleccionador sudafricano y que asumió de nuevo las riendas de los "Bafana Bafana". Bien es cierto que en los últimos encuentros del combinado local, Parreira ha encontrado la tecla adecuada y ha conseguido buen juego, y lo más importante, resultados. Para esta selección estar en un Mundial por tercera vez en su historia es el verdadero premio, y todo lo que venga a partir de aquí será un extra. Sudáfrica es una selección que basa su juego en la solidez defensiva, con Booth y Mokoena como centrales, para intentar así una rápida transición ofensiva en forma de contraataque. El jugador del Everton, Pienaar, es el eje del centro del campo de esta selección. Jugador de último pase y tremendamente importante en este combinado. El aspecto goleador está a cargo de Mphela y McCarthy (de vuelta en la selección tras problemas personales con Santana), pero solo eso, ya que son jugador que aportan muy poco al juego sudafricano.

México

México llega al que será su quinto Mundial consecutivo, y en los cuatro anteriores ha logrado acceder a los octavos de final. A pesar de todo, los amistosos previos al Mundial realizados por el combinado mexicano están dejando muchas dudas entre los jugadores y el propio "Vasco" Aguirre. Es cierto que los rivales elegidos están siendo de primer nivel, pero el despliegue ofrecido por el Tri no está siendo el esperado (salvo una notable segunda mitad ante Holanda). La llegada de Aguirre a la selección de México ha supuesto también la vuelta de todo un veterano como Cuauthemoc Blanco, que de momento ha quitado menos de lo que ha aportado. El hueco ocupado por Blanco en estos partidos puede ser pefectamente aprovechable por jugadores más dinámicos y con más dinamismo del que aporta el jugador del Veracruz. Una nueva generación de futbolistas mexicanos que esperanza a los aficionados tiene ya su sitio en la lista de Aguirre con Efraín Juárez, Barreda, Guardado, los hermanos dos Santos, Carlos Vela o la aparición estelar del "rebaño sagrado" de Chivas y recientemente fichado por el Manchester United "Chihcarito" Hernández. Esta nueva ola de jugadores deben cojer el testigo de los Márquez, Franco o el propio Blanco y cargar con el peso de la Tri a sus espaldas.

Uruguay

Doble campeón del Mundo y catorce veces ganador de la Copa América, clara muestra de credenciales de los celestes y un palmarés que asusta a cualquier combinado. Los de Tabárez vuelven a una Copa del Mundo tras su ausencia en Alemania '06 y vuelven tras dejar en la cuneta a Costa Rica en la repesca de la zona americana. Llega así una de las clásicas a las grandes citas de la que, en los últimos tiempos se habla poco, pero siempre acaba dando guerra conviertiendose en un combinado duro, aguerrido, luchador pero que además sabe añadir a su juego ese toque de técnica exquisita en la parcela ofensiva. El combinado charrúa suele abrir la cancha por ambos costados veliéndose de buenos laterales o carrileros, veloces y de gran recorrido como son Maxi y Álvaro Pereira quienes militan en Benfica y Porto respectivamente. Nadie tiene ninguna duda de que el principal arma de Uruguay es su línea ofensiva. Con Forlán y Luis Suárez como punta de ataque, Cavani y Abreu como alternativa a ambos y Nicolas Lodeiro por detrás de esa línea de delanteros el ataque celeste es uno de los más temidos y escurridizos de cuantas selecciones se dan cita en Sudáfrica.

Francia

A pesar de todas las dudas generadas por los franceses en esta previa de la Copa del Mundo, así como su polémica clasificación en la repesca ante Irlanda, no podemos olvidar que estamos hablando del actual subcampeón. La segunda mitad del encuentro ante Costa Rica, y ante todo, la fulgurante aparición de Gourcuff como líder ofensivo del equipo ha dado de nuevo esperanzas a una selección que se encontraba tocada moralmente y era la principal favorita en las apuestas como decepción en esta Copa del Mundo. La no inclusión de Benzema en la lista de Domenech puede lastrar y mucho la participación de Francia en el Mundial. Anelka acostumbra a caer a banda, por lo que parcela central ofensiva queda parcialmente desocupada. Ahí es donde hace falta un 9, ahí es donde realmente el madridista puede hacer daño. Aún así, Ribery parece recuperado tanto mental como físicamente y eso condiciona para bien el juego francés. Quedó patente en el mencionado encuentro ante los "ticos", donde el jugador del Bayern fue uno de los jugadores más activos por banda izquierda fabricando varias jugadas marca de la casa. Malouda, uno de los nombres propios de un Chelsea bicampeón esta temporada vuelve a ser lastrado, al igual que vimos en la Final de la FA Cup, al interior del centro del campo, siendo así muchomenos incisivo y peligroso. Francia, al igual que el resultado de este Grupo A, será una incógnita hasta el final.